

Tengo la sensación de que nuestra España, es algo torpe a la hora de atajar los problemas fundamentales que nos atañen como seres humanos, y que tenemos mas confianza dogmática en las propias ideas, egocéntricas, que en las que la ciencia y las investigaciones puedan ofertar.
Es como si tuviéramos dificultades para reconocernos en los maestros, en aquellos otros que antes que nosotros pensaron, sintieron y reflexionaron sobre lo que era el sentido de la vida.
De tal manera que existe una especie de crisis de soluciones creadoras, de creatividad, mas allá de la mediocridad de los mass – media y que se repiten formulas propias del siglo pasado en todos los terrenos, no digamos en el político, lo mismo en el pedagógico y cultural.
Por otro lado con respecto a los avances de la ciencia también me pregunto a la inversa : ¿en que han avanzado dichos avances sobre nuestro mundo emocional? ¿somos muy diferentes a como eran nuestros antecesores del XIX?.
Que duda cabe que la salida creadora, no es fácil para nadie, requiere trabajo, esfuerzo, constancia, no creo en la inspiración, supone entender el mundo y adaptarse a él, con el menor sufrimiento posible e integrando el mayor número de variables que acontezcan, tema este que está muy relacionado con el desarrollo cerebral que tenga cada persona.
Aunque en este sentido humildemente reconoceré que soy totalmente Española y que las dificultades de la creatividad me ponen a prueba cada día.


