No sé, pero antes de navegar como ahora lo hago por los blogs y por Internet, tenía la sensación de que a las personas de nuestra edad, y especialmente los mas jóvenes no sabían muchos versos, les interesaba poco la poesía, que se memorizaba mucho mas poesía antes que ahora y la verdad eso tenía algo de especial .
Hay poesías muy populares aquellas de Espronceda, de Zorrilla, Bécquer , Rubén Dario, Unamuno, Machado, Juan Ramón Jiménez, Guillén, Salinas, Gerardo Diego, Alberti, Lorca, fueron populares parcialmente, entre amplias minorías nada más; y en los últimos decenios ese alejamiento de la popularidad se ha intensificado.

Creo que se ha producido un empobrecimiento poético, pero quizás en la red veo que la poesía sirve para comunicarnos y para expresar cosas y que empieza como a resurgir y eso me agrada.Sería deseable que los hombres y mujeres de nuestro tiempo volvieran a conservar en su memoria versos de cualquier época. Y digo mujeres porque tradicionalmente han sido lectoras y conservadoras de poesía, incluso la han esperado, de los varones, por lo menos antes, o eso recuerdo yo que me contaba mi abuela.
Se me ocurre que acaso la escasez de versos sea una causa del mal estado del amor en las sociedades actuales, de su sustitución por otras cosas, de la profunda inestabilidad que se advierte en las relaciones entre varón y mujer, con respeto a todas las demás formas de amor.
Temo que a los sociólogos no se les ocurrirá indagar las causas de estos fenómenos, y recordar el papel que en ellos puede tener la ausencia de versos, que lindo que alguien te dedique un verso, eso si, siempre con educación y respeto.Bueno ahí os dejo una poesía, que sí me se de memoria, y que además he vuelto a memorizarla con mi hija y que de verdad merece la pena leer atentamente, por es tal la definición que se hace de "la sensación de libertad" que pone los pelos de punta, es la de Espronceda como no..."Canción del Pirata"

Ahí va...dedicado a todos vosotros para que también experimentéis esta sensación de libertad en algún momento.
Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, El Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.
La luna en el mar riela
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Istambul:
Navega, velero mío
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.
Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
Allá; muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí; tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.
Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pechos mi valor.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
A la voz de "¡barco viene!"
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar;
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.
En las presas
yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna antena,
quizá; en su propio navío
Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.
Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.