El cuerpo es:
Párpados: Senderos geométricos sin abismos, laberintos donde las hadas buscan "tus ojos", a través caricias, para encontrar la vía láctea del alma.
Cabellos; Haces de luz, ondulados caleidoscopios de espejos invisibles, donde se besan las musas, tran encontrar al escultor que diseñó las tinturas diferentes.
Cuello: Azahares y jazmines de almizcles zodiacales donde el Tarot se inclina jubiloso tras las huellas de la mujer "incógnita vital", lo mismo que los argonautas, en el último viaje de su espacio a temporal.
Manos: Dulces margaritas provenientes de las entrañas de la tierra, que nivelan el calor volcánico del interior del self.
Senos: Alas de mariposas violetas, libres y sutiles que enamoran al cazador que sin armadura baja al valle perdido, olvidado de razones y buscando el sendero, hasta encontrar el cartel que dice: "Paraísos perdidos a recuperar", aquí y ahora.
Pies: Suaves plumas de aves exóticas que exclaman pasiones vividas en las islas siderales, más allá de exclamaciones y temores.
Ombligo: Serpientes enrolladas de ansiedad vital, transmisiones de torrenteras sanguíneas, de generación en generación, vías maternas ineludibles.
Caderas: Revoloteo de líbeluas al sol, emjambres de abejas, mieles en la boca, dulzura en el paladar, cadencias y ritmos de beat master, dominantes y subyugantes, sin remedio, en medio de las cuales, caen seducidos ellas y ellas.
Sexo: Bingo, diana dadora de vida, entrada al recinto ferial de luces y pieles, de distancias y fusiones, amalgama de campo, cielo, mar volcán y viento, donde se encuentra el momento infinito que de puro eterno dura a penas segundo y en su búsqueda continua, se resume el cuerpo a sí mismo.
Espalda: Camelias rojas y hojas de bosques, donde descansa las reflexiones permanentes de los cerebros de lagarto, que si fuimos y recordamos cada día.
Nalgas: Solo un tablero de ajedrez donde la torre mueve y da jaque mate al al rey o la reina, que más da.
Nariz: palomas volando a las cuatro puntos cardinales, de aromas de cielo, de efluvios de pasiones, de iras contenidas, de fulgores ascendentes, de hedores... de hervores y de colores olidos y sentidos.
Brazo derecho: Veleta cosmica hacia la danza de los siete velos, junto a los vitales vientos elíseos.
Orejas: Entradas a las cuevas eternas del sonido contando en tiempos de amor, de armonias prehistóricas, improvisaciones de pasiones hilvanadas en límites de 32 tiempos, de ritmos de dulzura y entrega, a 8 tiempos ritmicos de erotismo pleno.
Cuerpo, cuerpo cisne, cuerpo madre, cuerpo roca, cuerpo piel,
cuerpo sentido, cuerpo nutricio, cuerpo de pasión, cuerpo de emoción,
cuerpo de somatización, cuerpo animal, cuerpo de esencias.
El cuerpo
sólo,
sin mas lógicas ni razones.
Altaír
P.D.
Si os apetece a algun@ podéis decirme, que es para vosotros,
alguna otra parte del cuerpo, que no haya puesto, incluidas las vísceras,
y lo iré añadiendo, según me lo vayas poniendo.
Acepto cualquier parte del cuerpo.
Chipi Chipi:
Brazo izquierdo: Ala que permite dibujar un haz de luz a cada paso, diestro o siniestro, donde las curiosidades de la vida dan abrazos.
Myriam
Pulmones: Pletórico recibiento de luces, aires y ciclones que energízan; expusiones de anhidridos carbónicos y vahos indeseables. Pulmones, pulso celeste.
Maria Bote
Dedos: Instrumentos de transmisión al cuerpo, directos al corazón.
Ambar
Labios : Para besar a veces suavemente y otras con feroces pasiones.
Lengua: Para saborerar la vida
Dedos: Para tocar suavemente las cuerdas del violin que el cuerpo es.
Carna.
Cuerpo: Templo extraño, el más extraño que existe y la úica oracíon qu abre sus puertas es la del amor ya sea por un instante.
Sombragris
Cabellos: Ataduras eternas y celestes al vuelo. Mágicos y ramales de vida y ensueño. Cristalinos, soleados sones o eléctricas descargas al viento.
Poseidon
Ojos: Espejo del alma, que llevan al interior de todo aquello que en tu cabeza gobierna todo.
José
Alma: La que da fuerzas para seguir con los cinco sentido en plena forma.Emejota
Matriz: Huecos infinitos de plenitud y extasis de secretas veredas con excalibures dorados, donde las ninfas vienen a bañarse en fluidos cálidos, cadenciosos y lentos navegares de nueves meses de germinacion. (me he permito este lujo Eme.)
Diazul
Corazón: Nuestro tesoro interior, dador de vida y de emociones divinas.
Ojo de Fuego:











